En los últimos años, la Ciudad de México ha experimentado importantes cambios en su vida política, todos encaminados a la construcción de una ciudadanía más participativa y comprometida.
La reforma constitucional de 1996 determinó que para los procesos electorales de 1997 y 2000, respectivamente, los ciudadanos del Distrito Federal podrían elegir mediante el voto universal, secreto y directo, al Jefe de Gobierno y a los responsables de las demarcaciones políticas en que se divide la capital del país.
La reforma al Estatuto de Gobierno del Distrito Federal, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 4 de diciembre de 1997, sentó las bases para la promulgación de los ordenamientos que rigen las actividades del Instituto Electoral del Distrito Federal y las normas para la participación democrática de la ciudadanía en la toma de decisiones que tienen que ver con la vida política de la Ciudad de México.
El 15 de enero de 1999, el IEDF abrió sus puertas e inició sus trabajos bajo los principios rectores de imparcialidad, equidad, certeza, objetividad, independencia y legalidad.













