La Ciudad de México ha experimentado importantes cambios
en su vida política durante los 10 años recientes.
En 1988 los capitalinos elegimos por primera vez una Asamblea de Representantes, que abrió el camino para la
llegada de nuevas formas de representación política.
En 1993, a partir de la experiencia acumulada en casi 6 años de representación a través de la Asamblea se reformó la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para permitir la promulgación de un Estatuto de Gobierno
del Distrito Federal, que permitiera normar las relaciones políticas en esta ciudad. Así, en 1994, el Congreso
de la Unión expidió el primer Estatuto de Gobierno del Distrito Federal.
Asimismo la reforma constitucional de mediados de 1996 tuvo un enorme impacto en las estructuras de gobierno
de la ciudad. Se incrementaron las facultades de la Asamblea Legislativa que ahora está integrada por Diputados,
con atribuciones suficientes para crear y modificar los ordenamientos legales que norman la vida cotidiana de
los capitalinos. Además, se determinó que a partir de 1997 y el año 2000, respectivamente, el Jefe de Gobierno
y los responsables de las demarcaciones políticas que la conforman serán electos por voto universal, secreto
y directo.
En julio de 1997, los capitalinos elegimos a los Diputados de la Asamblea Legislativa y al Jefe de Gobierno,
en un ejercicio ciudadano de gran participación y sentido democrático.
Desde entonces, la I Legislatura se dio a la tarea de adecuar las normas jurídicas de la que rigen la vida política
de la ciudad y, en noviembre de 1997, aprobó y envió al Congreso de la Unión una iniciativa de reforma al Estatuto
de Gobierno del Distrito Federal la cual fue aprobada y se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 4
de diciembre de 1997.
Este nuevo Estatuto sentó las bases para la promulgación de la Ley de Participación Ciudadana del Distrito
Federal y del Código Electoral del Distrito Federal.
Estos ordenamientos dan vida y rigen las actividades del IEDF y establecen las normas para la participación
democrática de la ciudadanía en la toma de decisiones que tienen que ver con la vida política de la Ciudad de
México.
Para lograr su objetivo los trabajos del Instituto están encaminados hacia:
- El desarrollo de la vida democrática en la Ciudad de México.
- El fortalecimiento del régimen de Partidos Políticos.
- La promoción de los derechos político-electorales de los ciudadanos y vigilar el cumplimiento de sus
obligaciones.
- La celebración periódica y de manera pacífica de las elecciones para renovar a los integrantes de los órganos
de Gobierno Legislativo y Ejecutivo del Distrito Federal, así como de los procedimientos de participación
ciudadana.
- La preservación de la autenticidad y efectividad del sufragio.
- La promoción del voto y la difusión de la cultura democrática.
Los principios rectores que lo caracterizan son:
- Imparcialidad
- Equidad
- Certeza
- Objetividad
- Independencia
- Legalidad
Sus principales actividades son:
- Desarrollar programas de Capacitación y Educación Cívica.
- Actualizar permanentemente la Cartografía Electoral.
- Vigilar la aplicación de los derechos y prerrogativas de los partidos políticos.
- Mantener actualizado el padrón y lista de electores.
- Producir materiales electorales.
- Organización de procesos electorales y procedimientos de participación ciudadana.
- Cómputo de resultados.
- Declaración de validez y otorgamiento de constancias en las elecciones de Diputados, Jefe de Gobierno
y Jefes Delegacionales.
- Regulación de la observación electoral y de las encuestas o sondeos de opinión con fines electorales.
|